(...) entonces concluiremos que una palabra, cuando dicha, dura más que el sonido y los sonidos que la forman, se queda por ahí, invisible e inaudible para poder guardar su propio secreto, como una especie de simiente oculta bajo tierra, que germina lejos de los ojos, hasta que de repente se abre la tierra y sale a la luz un tallo enrollado, una hoja arrugada que se va desplegando lentamente. (..)
Saramago
"La balsa de piedra"

"Según que palabras utilicemos así formaremos nuestro pensamiento"

Nada podrá medir el poder que oculta una palabra (..) Las palabras arraigan en la inteligencia y crecen con ella, pero traen antes la semilla de una herencia cultural que trasciende al individuo (..) Son las palabras embriones de las ideas (..) Nada podrá medir el espacio que ocupa una palabra en nuestra historia (...) Las palabras se heredan unas a otras, y nosotros también heredamos las palabras y sus ideas, y eso pasa de una generación a la siguiente con la facilidad que demuestra el aprendizaje del idioma materno.
Alex Grijelmo "La seducción de las palabras"