|
| |
ATTAC / Punto de partida. Por
Ignacio Ramonet
(Editorial del nº 26, diciembre de
1997, Le Monde diplomatique, edición española)
|
El
tifón que experimentaron las bolsas de Asia amenazó luego al resto del mundo. La
mundialización cuyo principal motor es la optimización a escala planetaria del
capital financiero - está poniendo a los pueblos en estado de inseguridad
generalizada. Ignora y rebaja a las naciones y a sus Estados en tanto que
espacios idóneos para el ejercicio de la democracia y como garantices del bien
común. La mundialización financiera ha creado de esta forma su propio Estado.
Un Estado supranacional, que dispone de sus aparatos, de sus redes de
influencia y de sus propios medios de acción. Se trata de la constelación
formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la
Organización Mundial del Comercio (OMC) Estas instituciones hablan con una sola
voz - amplificada por la práctica totalidad de los media- para exaltar las
" virtudes del mercado". Este Estado mundial es un poder sin
sociedad, ya que este rol es ejercido por los mercados financieros y las
empresas gigantes de los que son mandatarios. El resultado es que las
sociedades realmente existentes son sociedades sin poder (1). Y todo esto no deja de agravarse.
Sucesora del GATT, la OMC se ha transformado desde 1995 en una institución dotada
de poderes supranacionales y situada fuera de cualquier control por parte de
las democracias parlamentarias. Una vez que se propone intervenir, la OMC puede
aclarar a las legislaciones nacionales en materia de derecho laboral, de medio
ambiente o de salud, "contrarias a la libertad de comercio" y pedir
su derogación (2). El desarme del poder financiero debe
convertirse en un objetivo de interés cívico de primera magnitud, si se quiere
evitar que el mundo del próximo siglo se transforme en una jungla donde los
predadores impongan su ley. Diariamente unos 1.500 millardos de dólares
realizan múltiples idas y venidas, especulando sobre las variaciones en las
cotizaciones de divisas. Esta inestabilidad de los cambios es una de las causas
del alza de los intereses reales, que frena el consumo doméstico y de las
inversiones de las empresas. Incrementa los déficits públicos y por otra parte
incita a los fondos de pensiones, que manejan centenares de miles de millones
de dólares, a reclamar a las empresas dividendos cada vez más elevados. Las
primeras víctimas de esta "caza" del beneficio son los asalariados,
cuyos despidos masivos hacen subir las cotizaciones bursátiles de sus ex
-empleadores. ¿Pueden las sociedades seguir tolerando lo intolerable por mucho
tiempo? Es urgente arrojar algunos granos de arena en el engranaje de estos
movimientos de capitales devastadores. De tres formas: supresión de los
"paraísos fiscales"; aumento de la fiscalidad en las rentas de
capital; aplicación de tasas sobre las transacciones financieras. Los paraísos
fiscales son zonas en las que reina el secreto bancario, que no sirve más que
para camuflar malversaciones y otras actividades mafiosas. Miles de millones de
dólares son sustraídos de esta forma a toda fiscalidad en beneficio de los
poderosos y de los establecimientos financieros. Porque todos los grandes
bancos del planeta tienen sucursales en los paraísos fiscales y extraen gran
provecho de ello. ¿Por qué no decretar un boicot financiero, por ejemplo, a
Gibraltar, o a las Islas Caimán o a Liechtenstein, mediante una prohibición a
los bancos que trabajan con el sector público de operar y abrir filiales en
esos lugares? El impuesto sobre las rentas financieras es una exigencia
democrática mínima. Estos beneficios deberían ser sometidos exactamente a la
misma fiscalidad a la que se somete a las rentas del trabajo. Esto no sucede en
ningún lugar, en particular en la Unión Europea. La libertad total de circulación
de capitales desestabiliza a la democracia. Por ello, es importante poner en
marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la Tasa Tobin, que toma su
nombre del Premio Nóbel norteamericano de economía, que la propuso en 1972. Se
trata de gravar, de forma módica, todas las transacciones sobre los mercados de
cambios para estabilizarlos y al mismo tiempo para procurar ingresos a la
comunidad internacional. Con un nivel del 0,1%, la tasa Tobin lograría
anualmente unos 166 mil millones de dólares, dos veces más que la suma anual
necesaria para erradicar la pobreza extremada de aquí al comienzo del próximo
siglo(3). Numerosos expertos han señalado que la
puesta en práctica de esta tasa no presentaría ninguna dificultad técnica(4). Su aplicación arruinaría el credo
liberal de cuantos no cesan de evocar la ausencia de soluciones de recambio al
sistema actual. ¿Por qué no crear ( a escala planetaria) la Organización no
Gubernamental Acción por una Tasa Tobin de ayuda a los ciudadanos (ATTAC)? En
coordinación con sindicatos y asociaciones con finalidades culturales, sociales
o ecológicas, podría funcionar como un formidable grupo de presión cívica ante
los gobiernos para impulsarles a reclamar finalmente la puesta en marcha
efectiva de este impuesto mundial por la solidaridad
|
(1) Léase
André Gorz, Miserees du present, richesse de l`avenir, Gallilèe, Paris, 1997;
así como la comunicación de Bernard Cassen en el coloquio "Lasocial-dèmocratie
à l`heire de la mundialisation", organizado por el Partido Quebequès (PQ)
el 2 y 28 de septiembre de 1997. Por otra parte, el Grupo de Lisboa, presidido
por Ricardo Petrella, publicará próximamente un estudio titulado"El
desarme financiero".
(2) Cf.
FranÇois Chesnais, la mundialisatión du capital, Syros, Paris, 1997 (nueva
edición corregida)
(3) Rapport
sur le developpment humain 1997.Económica, París.
(4) Cf. Mahbub Ul Haq, Inge Kaul, Isabelle Grunberg.
The Tobin Tax: coping with Financial validity, Oxford University Press, Oxford,
1996. Léase Le Monde diplomatique, edición española, febrero de
1997

| |
|
impuesto mundial por la
solidaridad
|
|

attac
Punto
de partida. articulo de Ignacio_Ramonet 1997
importante
bibliografia
|
|
|
|
|
|
.
|
|
libro
recomendado:
EL INFORME LUGANO
de
Susan
George
|
|
.
|
|
GERRA
CONTRA EL TERRORISMO

www.elpais.es
|
|
Articulo:
La
Globalización del Terror
por
Felipe
Gonzalez
|
|