MAS SOBRE EL VELO...

Una amiga musulmana nos escribe enfadada, por lo que considera una falta de respeto hacia su persona y las mujeres islámicas en general. Se refiere al derecho a utilizar, o no, el velo, tanto en la escuela como fuera de ella.
Envía unos recortes de prensa que informan sobre las miles de manifestantes que en todo el mundo protestaron contra la ley francesa que impedirá el uso del velo en las escuelas, además de otros símbolos religiosos, y me dice, además, que ella se siente discriminada en la ciudad española donde reside y cree que es por llevar el velo como parte de su atuendo. También quiere permanecer en el anonimato, que no digamos su nombre, aunque no le importa que se hable de su e-mail Tiene miedo de que alguien de su comunidad pudiera enterarse de sus relaciones con nosotras, mujeres libres y laicas.

No daré detalles sobre sus circunstancias personales, para no delatarla, pero si apunto que vive en una especie de "corralito" o "castillo" donde el patriarcado es ley natural de obligado cumplimiento y se llevan a cabo las proclamas del Iman de Fuengirola, Mohamed Kamal, condenado a prisión en España, por incitar a la violencia contra las mujeres en su libro "La mujer en el Islam" que explica como golpearlas sin dejar marca.

Fátima, que así la llamaré desde ahora, tiene tres velos, el que lleva en la cabeza, el "velo virginal" (todavía es joven) y el velo en la frente. Este último el peor de todos.
El velo en la frente le impide darse cuenta de que las miles de manifestantes contra una ley laica que sin lugar a dudas permitirá a muchas chicas como ella, que viven en la comunidad europea, liberarse del yugo de las tradiciones machistas en un tiempo más corto que si lo hacemos "poco a poco, convenciendo a la sociedad.. etc."

Claro que Fátima vive en una comunidad en cuyas escuelas da hasta miedo entrar, con los cristos crucificados a tamaño natural, cuadros q ue representan a muchachos torturados por defender su fe cristiana,vírgenes eternamente en duelo, etc... sin contar las tradicionales fiestas de comunión y para remate la religión es asignatura obligatoria... Menos mal que a Fátima le queda poco para acabar sus estudios superiores.

Lo que no le entra en la cabeza a Fátima es que las manifestaciones fueron organizadas por hombres que resultan ser radicalistas islámicos (como los talibanes) y que por primera vez en la historia han unido sus voces en un mismo objetivo: "Que las mujeres no se quiten el velo" , si lo hicieran por una causa justa, algo que realmente beneficiara a las mujeres, otro gallo cantaría.

Si puedo, otro día trataré de explicarle a Fátima qué es el velo, eso que tanto interesa a los hombres que no nos quitemos..
Carmela Galvez 21/2/04

 
  "El velo Islámico y la miopía política"
Artículo de:
Nazanin Amirian,
escritora,
publicado en "MetroDirecto" 15-1-2004
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"El hombre no ha de cubrir su cabeza, puesto que él es la imagen y la gloria de Dios;
pero la mujer es la gloria del hombre... y ha de tener una señal de su autoridad sobre su cabeza"

(Antiguo Testamento, I Corintio 11:3-10
El velo que llevan algunas mujeres musulmanas y también cristianas (las monjas), y que sin duda es uno de los símbolos más visibles de la discriminación de la mujer, tiene una muy larga historia.
Cubrirse la cabeza, en la antigüedad (y hoy), no sólo servía para protegerse de las adversidades climatológicas, sino que constituía un signo de identidad étnica, además de ser una prenda de vestir. Pero su presencia en las religiones semíticas procede del impero persa del siglo V a. C., ya que fueron aquellas mujeres de alta cuna quienes por primera vez cubrieron su cabello azabache con tules adornados con piedras preciosas, con el único objetivo de ser distinguidas y respetadas en los lugares públicos.
Este detalle no se le escapó a los judíos, recién llegados a Irán tras su liberación por Ciro el Grande del yugo de los babilonios, pues "el pueblo elegido de Dios" hizo distinguir a sus hombres con kipá y a sus mujeres con el velo, como sus homólogos persas.
Más adelante, el Cristianismo, como su heredero ideológico y religioso, siguió obligando a sus mujeres a camuflar su cabello, mientras obligaba a sus varones -para diferenciarse de la religión de Moisés- a descubrirse la cabeza.
También en el Islam, ser distinguida y no molestada, es el principal motivo para que las creyentes se cubrieran con el velo: "¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con heyab. Ese es el modo más sencillo de que sean reconocidas y no sean molestadas.." (El Corán 33:59)
Con el paso del tiempo, para la religiones mencionadas el velo de la mujer se convirtió en el signo visible de su virtud y su castidad.
Pero hoy, siglos después, el velo se ha vuelto polémico en Europa. La decisión del Gobierno francés de obligar (¡qué manía de los hombres, un día nos obligan a ponernos el velo y otro día a quitárnoslo!) a las niñas musulmanas a asistir sin el heyad a los colegios públicos, adolece de dos fallos y pronto se volverá en su contra. Primero, que un Estado laico es aquel cuyas leyes están separadas de las normas canónicas, y no aquellos que nos exigen signos religiosos.
Segundo lo único que consigue es privar a las niñas de la posibilidad de tener contacto con el conocimiento y el progreso y poder algún día ir descubriendo nuevos horizontes.
Una vez expulsadas, es muy probable que sean forzadas a casarse, aun siendo menores, para que su honra (y por consiguiente, la de la familia) quede protegida contra la agresión de un entorno hostil. Desde luego, flaco favor se les hace, además de cometer un atentado contra su derechos a recibir la enseñanza.
La solución no es aplicar mano dura, sino hacer un correcto y largo trabajo de concienciar a las mujeres y a la sociedad, para que, voluntariamente, quitemos los velos de nuestras mentes.
nazaninamirian@netscape.net

 

Ni velos,
ni cruces,
ni "marcas"
En mi opinión, lo que tenemos que procurar es que las medidas que se han adoptado en Francia, cundan como ejemplo y que la escuela pública sea auténticamente laica.
Pero eliminar los símbolos religiosos de las escuelas no debe dejar espacio a "las marcas" que también son símbolo de opresión y por consiguiente generan problemas sociales.
Por otra parte tenemos que exigir normas que amparen a las niñas musulmanas, obligando a los padres de las mismas a respetar los derechos que, con tanto esfuerzo, hemos alcanzado las mujeres occidentales, que efectivamente en otros tiempos también llevábamos velos, carecíamos de escuelas y nos casaban en la adolescencia.
¡Ojalá hubiera leyes que prohibieran específicamente las conductas machistas!

Carmela Gálvez (17-1-2004)
Desde Revolución Francesa el pueblo adquirió la CI UDADANÍA.... y todavía no se han enterado en muchos países.