MUJERES DE HOY / Jean M. Auel
Por: Fernando V.Espinosa

Jean M. Auel nombre literario de Jean Marie Auel, es una de las escritoras con mayor éxito quizás del momento actual. Autora de la saga “Los hijos de la Tierra” cuyo primer volumen y de más éxito es EL CLAN DEL OSO CAVERNARIO, publicada en 1980, puede ser una de las escritoras con más fuste en estos momentos. De origen finlandés – su padre se apellidaba Untinen y era pintor de brocha gorda- ha sabido crear de momento, y nos tememos que la saga ha llegado al final, cinco novelas que giran en torno a la vida de la primero niña y después joven Ayla y sus avatares por toda Europa, en una época muy difícil de ser rigurosa y documentada: aquella del hombre prehistórico, justo en el momento en que aparecen los Cromañones y conviven con los ya existentes Neandertales.

Nació en Chicago en 1936 como ya hemos dicho hija de un pintor de brocha gorda y ocupaba el segundo lugar en el total de 5 hermanos que componían la familia Untinen. Después de sus estudios en lo que aquí seria el Instituto, contrajo nupcias con Ray Bernard Auel, en 1954. Como su vida transcurrió siempre en EEUU, pasó a detentar el apellido de éste, Auel, al contrario de las costumbres nórdicas. Esta pareja tuvo otros 5 hijos. Entre los años 65 y 66 desempeñó labores administrativas en Beaverton, Oregón, enlazando con el trabajo de diseñadores de paneles de control hasta el 73, del 73 al 74 como escritora técnica siguiendo hasta el 76 como Directora de créditos en una entidad financiera. Mientras tanto, compartía su trabajo con sus estudios universitarios en la Universidad Estatal de Pórtland y en la Universidad de Pórtland, licenciándose en 1976, a la edad de 40 años.

Ese mismo año tuvo la idea de escribir una historia sobre Ayla, una chica viviendo entre otra gente diferente a ella. Ayla era Cromañon y fue recogida por los Neandertales. Vio tal interés en la misma, que dejó su trabajo en la planta de electrónica de Portland, donde trabajaba por entonces para dedicarse por entero a escribir. La idea fue tomando cuerpo y creciendo y tras dos años de intensas investigaciones, tomó cuerpo la novela prehistórica y la finalizó.

Durante este tiempo, Auel aprendió antiguos métodos de caza, formas de teñido, tallado de sílex y preparación de comida usando como recipiente la concavidad cerebral del caribú. Tuvo muchísimas dificultades para encontrar editorial, sobre todo a causa de que había planeado continuar la serie en 5 libros más. El Clan del Oso cavernario, la primera de la saga LOS HIJOS DE LA TIERRA, no vió la luz hasta 1980 pero resultó un éxito fulminante. Fue traducida a varios idiomas, en primer lugar al finés, gracias a sus abuelos, las familias Untinen y Virtanen, originarios de Finlandia, de la región de ostrobothnia, famosa por su gente independiente y emprendedora.

Esta primera novela es una historia de supervivencia. Una niña Cromañón huérfana, Ayla, es adoptada por el Clan del Oso Cavernario de los Neandertales
Creciendo entre su comunidad, regida por determinadas tradiciones y tabús. Se la consideró una inadaptada y su rebelión contra el dominio masculino fue castigado muy duramente. Sin embargo, como rubia, de ojos azules, es más que una típica heroína aria- ella es Cleopatra, Marie curie, la madre Teresa de Calcuta y la Jane de Tarzan refundidas en una misma persona. Su inteligencia la separa del resto de los miembros de la tribu, mientras es sometida físicamente (vejada) por el líder de los Neandertales. Al final, se ve obligada a abandonar a su hijo, fruto de la vejación y buscar su propio destino.

En EL VALLE DE LOS CABALLOS (1983) continúa en busca de sus antecesores, de los de su propia etnia. Aprende los misterios del fuego y es ayudada por los animales, a causa del carisma especial que tiene con ellos. En la historia, aparece Jondalar, el compañero final de Ayla, otro Cromañón, también alto y rubio.

Dos años más tarde, en 1985, aparece LOS CAZADORES DE MAMUTS y presenta un pequeño drama en un triángulo formado por Ranec. De piel oscura y Jondalar, que resulta ser muy celoso. Ayla también encuentra sus primeras mujeres amigas entre la tribu de los Mamutoi y aprende las costumbres y lenguaje de los Cromañones.

En LAS LLANURAS DEL TRANSITO (1990) recorre junto a Jondalar las praderas europeas en época de glaciación, siguiendo la búsqueda del lugar al que pueda llamar su casa. Jondalar es capturada por una tribu de mujeres de tipo amazónico que odian al sexo opuesto, siendo rescatado por ella y sus amigos los animales. Antes de que los lectores pudieran seguir las aventuras de ambos, tuvieron que pasar 12 años.

En su quinto libro, LOS REFUGIOS DE PIEDRA (2002) quinto y último volumen publicado hasta el momento y posiblemente el que ponga fin a la saga, Ayla pelea por un lugar propio en la tribu de Jondalar, los Zelandonii . Este prepara para la ceremonia oficial en el encuentro de Verano. En ella se encuentra con la primera amante del mismo, Marona y demuestra sus cualidades como curandera, desarrolladas ya desde niña.

Este último volumen ha recibido alguna crítica por parte de prensa especializada como Catherine A.Powers, del diario The Washington Post. Auel usa la edad de Piedra para explorar en los roles genéricos, estableciendo paralelismos entre la sociedad primitiva y la actual. Ayla es una heroína feminista desde el pnto de vista de una prehistoria matriarcal, pero no es una amazona guerrera y sí un espíritu y sí un espíritu conciliador e innovador, no exento de espíritu de lucha y rebelión ante las injusticias. Es la primera en montar un caballo y utilizar a un lobo como animal doméstico. Conoce también los secretos de las hierbas, inventando una técnica nueva para hacer fuego chocando pirita y pedernal junto a hierba seca o parecido.

Recibió numerosos premios literarios. Participó y organizó varios encuentros paleoantropológicos de un nivel avanzado en los que participaron especialistas de renombre mundial, como Christopher Stringer, Milford Wolpoff y otros de renombre.

Su técnica no es puramente narrativa. Antes de cada novela traza un plan y hace unas visitas de campo a las zonas donde va a desarrollar sus libros, documentándose “in situ” con los especialistas de mayor renombre de cada sitio y recopilando la mayor cantidad de información posible que transfiere luego en los mismos. De dar algún calificativo a su obra, diremos que son realistas, imaginativas y “rigurosamente prehistóricas”, valga el neologismo.