Nos
ha dejado Carmen Pichardo, se ha ido de este mundo dejándonos
el fruto de su vida.
Nacida y criada en una España añeja y caduca que no
permitía a las mujeres desarrollar su identidad, demostró
su voluntad y su tesón en la dura tarea de abrir caminos a
las mujeres. Más tarde, en la España que abría
sus horizontes y caminaba hacia la Democracia, fue la primera mujer
alcaldesa de Andalucia, la primera que afrontó la responsabilidad
pública de transformar la sociedad desde el ejercicio de la
Política Local, impregnando el poder del sentido de justicia
y solidaridad que siempre han iluminado sus pasos. Emprendió
la tarea de recuperar los valores democráticos y se entregó
en cuerpo y alma a sus paisanos de Palomares del Rio, a sus compañeros
de partido y a nosotras, las mujeres, que hoy le rendimos este merecido
homenaje, con la sinceridad y sencillez que Carmen siempre procuraba
para sus apariciones públicas.
La
última vez que pudimos compartir momentos felices con Carmen
Pichardo, a la que en sus últimos años la salud
se le resintió, quizás demasiados años sin pensar en
si misma, fué en su pueblo, en la feria, con motivo del homenaje
que rendían a Aurora Atoche, amigas ambas
desde sus inicios en política.